Acreditarse, recuperar la credibilidad de los comunicadores y aprender que los hechos tienen más fuerza comunicativa que la palabra.

Para ello, más que otra cosa, se requiere un cambio real de actitud, recuperar valores y dar ejemplo. Quienes comuniquen necesitarán centrarse más en las personas que en las herramientas, tendrán que aprender a pensar más en los intereses de la audiencia que en el provecho de los emisores. Deberán escuchar más, hablar menos; hacer más, decir menos. Tendrán que respetar a las personas, creérselo, ser capaces de aportar valor tangible, ayudar a percibirlo y ser consecuentes en sus comportamientos.

© jvillalba

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