En una sociedad que cifra 4.333.269 desempleados y con pocos visos de desestancamiento, es lógico que numerosas conversaciones giren sobre el empleo y que los intermediarios en dicho mercado cobren –ahora- máxima relevancia.

En este mercado de la intermediación, en abril del año pasado -según nota de prensa, fechada el 27-  desembarcó Experteer1, un facilitador ‘vertical’ de empleo que se autodefine como “el punto de encuentro entre headhunters, directivos y profesionales sénior” cuyo lema -“Apunta más alto”- se traduce en una propuesta de valor para “profesionales de alto nivel”; ofertas de recolocación o empleo, según sea la situación del ejecutivo o directivo postulante a un oficio o a mejorar las condiciones del actual.

¿Qué me llamó la atención? Que, si me apuran, podría asemejarse a un INEM privado para la élite de los trabajadores; también para aquellas empresas que directamente pretenden identificar a profesionales –digamos- un poco más escogidos y para aquellos otros intermediarios cuya cartera de pedidos alberga encargos de cierto nivel retributivo. ¡Y todos contentos!

Si bien hay una salvedad que hacer, visible ya desde el momento en el que una empresa procede al registro: “El acceso a la base de datos de candidatos está destinado exclusivamente a las empresas de búsqueda y selección; las empresas finales no disponen de este acceso…”.

Con todo y con ello, presumo que empleadores directos pueden ver en esta alternativa una manera de ampliar sus fuentes de reclutamiento y ahorrarse honorarios de recruitmen e intermediación, lo que equivale a reducir entre un 30% y un 40%, al menos, el coste de los procesos de selección para puestos de más nivel.

Intermediadores tales como headhunters y consultoras de selección pueden encontrar una ayuda para facilitar los procesos de gestión directa y, además, acceder a una base de candidatos menos accesibles por otras vías.

Profesionales que han sido invitados a cesar en su labor y postulantes a mejorar profesionalmente pueden aspirar a localizar ofertas que no figuran en otros medios, pueden rastrear otras oportunidades y configurar y reconfigurar alertas sobre la base de un pretendido empleo ideal.

Como digo, ¡todos contentos! Y en especial consultoras y candidatos.

Además, si con el registro gratuito no se tiene bastante y se desea disponer de otras funcionalidades avanzadas, existe la opción premium, para unos y para otros. En el caso de los postulantes, partiendo de que esta vía se ofrece a trabajadores con ingresos mínimos de unos 50.000 euros, el coste no es disuasorio, pues oscila desde los 59,70 euros al trimestre hasta los 118,80 en la contratación anual.

Por lo que interpreto, Experteer no es un intermediario al uso (headhunters, consultora, ETT…) cuya función es el reclutamiento, selección e identificación de profesionales (idóneos), sino un concitador de intereses basados en el empleo o, mejor aún, en la escasez de dicho bien.

Social Object

Su modelo de negocio descansa en un servicio básico gratuito: el par emplearse/emplear y propone un lugar de encuentro ‘discreto’, que admite la opción de ser ‘visible’, ‘anónimo’ o ‘invisible’, opción que he elegido para familiarizarme con el sitio y escribir esta nota.

Los términos trabajo y empleo conforman la razón (el objeto) que ofrece Experteer para que unos y otros se relecionen; no es una red social en la que profesionales y empresas se conectan por el objeto que comparten, pero, admitida la importancia de ambos términos, constituye el polo de atracción para unos y otros: el empleo, desde su doble perspectiva (empleador-intermediario/empleado), se convierte así en un potente generador de tráfico sin barreras (freeconomic): registro gratuito. Así de sencillo, un modelo de negocio basado en la economía de lo gratis en el que, como en otros casos, la generación de ingresos se produce por las opciones premium.

No se trata, por tanto, de una propuesta disrruptiva; aunque puede resultar innovadora –y ahora mismo oportuna- en el mercado del empleo en el que, tradicionalmente, los clientes ofertantes son los que abonan el servicio de cobertura de las vacantes que pretenden satisfacer mediante terceros.

Social Graph

Al no tratarse de una red social al uso, es de suponer que las conexiones que los usuarios particulares mantienen entre si son meramente temporales, calificativo al que sumaría el adjetivo de fugaces, pues, tomado el pulso, unos y otros advertirán si merece la pena mantener el lazo. Lo que de resultar favorable, y bajo cualquier supuesto, tiene fecha de caducidad: la de contratación.

Social Capital

Aquí no hay creación de valor para la comunidad porque ni hay comunidad ni parece posible contribuir al éxito de la red. ¿O sí? Sí para el suscriptor, al menos para el particular, mediante la posibilidad de obtener una suscripción premium de un mes a cambio de recomendar el sitio y ofertar una semana gratis para conocer las posibilidades que ofrece en toda su extensión.

No me cabe duda de que la opción Experteer ayuda a que los usuarios registrados puedan capitalizar su identidad ante posibles intermediadores o empleadores, pero ello dista de lo que en Social Media entendemos por generar capital social (número de conexiones, popularidad, reputación, notoriedad…, reciprocidad) para si mismos.

El coste de la información

De alguna manera este servicio se asemeja a Google: una plataforma para que otros hagan negocios sobre ella.

En fin, un ejemplo de oportunidad que quizá a unos u otros resulte útil, si bien no hay garantías de rentabilidad de la inversión y queda por plantearse hasta qué punto parece razonable hacer negocio del negocio de la mediación en el empleo en el caso de particulares desempleados en busca de una oportunidad a la que tienen legítimo derecho; se quiera o no, el negocio del empleo depende principalmente no de la oferta sino del valor de la demanda.

¿Deberían los candidatos cobrar un plus por aceptar una oferta para la que les están tentando o por ser con ellos, y no con otros, con quienes puede resolverse una vacante o la cobertura de un puesto de nueva creación?

Aún me queda otra duda. El valor que ofrece Experteer a candidatos es un servicio de información de ofertas y hacerles visibles ante la procesión de captadores suscritos. Es este caso, ¿qué haría el sitio si no contase con la participación de los ofertantes? Por razones obvias no he tenido ocasión de prospectar tal comportamiento, como tampoco el que se ofrece a intermediadores y así poder comparar usos y diferencias.

En cualquier caso, son ustedes los que tienen la última palabra.

© jvillalba

1. Experteer: fundada en julio de 2005 en Alemania, está presente en el mercado europeo y en USA.

Anuncios