You are currently browsing the monthly archive for abril 2010.

[Hoy ‘Tolo’ se encuentra en la cumbre de nuestras mentes ¡Descanse en paz!]

La frase corresponde al gran alpinista y escalador Lionel Terray (1921- 1965).

Tolo Calafat (Sisha Pangma). Diario de Mallorca.¿Es inútil ascender a una montaña? ¿Tiene algún mérito exponer la vida en empresa tan arriesgada? Quizá el alpinismo sea una excusa para encontrarse con uno mismo, una manera de medirse, una forma de llegar a conocerse, de aprender de los propios límites… y de cultivarse para traspasarlos, una buena estrategia para regresar a la naturaleza y no olvidarnos nunca de nuestra condición y, desde ella, mejorarnos. El alpinismo enseña a ser buenas personas.

El alpinista es un hombre enfrentado a sí mismo, un corredor de fondo, alguien que sabe que depende, principalmente, de sí, pero un hombre gregario hermanado en la cordada, un elemento esencial en el equipo; no alguien más, sino él. La gente de la montaña lo sabe, la montaña de verdad enseña a descubrir la esencia del ser humano y el esfuerzo ayuda a comprender el verdadero valor de las cosas.

Cada sendero, cada ruta, cada ascensión, cada vía de escalada… son un camino para acercarse un paso más a la excelencia.

Un día divisas una cumbre, ves allí, en lontananza, una aguja afilada, el contorno de una montaña, su altura firme y magnífica erguida hacia lo alto… y ya no te la quitas de la cabeza, acaricias su recuerdo y no puedes más que convertirla en un proyecto, en tu personal aventura. Hay montañas que te atrapan con solo verlas, al intuirlas. Hay moles colosales que te magnetizan de tal forma que oyes su canto. Y tienes que ir a ellas para descubrir la verdad que te ofrece, desde su afilada cresta, el horizonte.

Las montañas susurran, pero sólo a quienes las escuchan. Representan un mundo y a parte, una experiencia iniciática en “el reino de la luz y del silencio” -que diría el también reputado Gastón Rebuffat-.

De la inscripción del templo de Apolo, al pié del Parnaso, tomó Sócrates (Siglo V aC) su principio de sabiduría: “Conócete a ti mismo”. Algunos creemos en este principio por influencia filosófica y por convicción psicológica, pero éste ha sido y sigue siendo una de las máximas del coaching, la piedra angular de la mejora personal accesible en el reino de la luz y el silencio. De la luz que procura el autoconocimiento cuando el silencio reinante te permite escucharte en puridad, sin ambages ni abalorios, hablar contigo y erigirte en un conquistador del valor más útil: tú.

“Te advierto quien quiera que fueres, ¡Oh! Tú que deseas sondear los arcanos de la naturaleza, que si no hallas dentro de ti mismo aquello que buscas, tampoco podrás hallarlo fuera. Si tú ignoras las excelencias de tu propia casa, ¿cómo pretendes encontrar otras excelencias? En ti se halla oculto el tesoro de los tesoros. ¡Oh! Hombre, conócete a ti mismo y conocerás al Universo y los Dioses”. (Templo de Apolo, en Delphos)

Una conquista aparentemente inútil, que es la ironía que Lionell dedicó a quienes no lo entenderán jamás. Como sentenció George Mallory (1886-1924), nosotros vamos “porque están allí”

© jvillalba

 

Anuncios

Una de las conversaciones de moda gira en torno a las propuestas de valor para atraer talento y de la necesidad de afirmar la marca propia como empleador. ¿Habrá llegado ya el momento de revisar las políticas de selección de las empresas españolas?

Una cuestión es atraer el talento y otra cómo y en qué condiciones hacerlo e, incluso, otra muy importante es si dichos esfuerzos reflejan la realidad o, de alguna manera, la maquillan. Una cuestión –digo- es atraer el talento y otra muy relacionada cuáles son las fuentes de reclutamiento, qué mensajes se difunden y cómo prosigue y se ejecuta el proceso de identificación de candidatos potenciales y de selección de candidatos idóneos.

En la base de la proposición de valor (EVP) también debe plantearse cómo seleccionan las empresas, qué prácticas adoptan, qué comportamientos ejecutan, qué se comunica mediante tales hechos y, cuestión fundamental, me parece, qué competencias técnicas tienen los equipos que dirigen y consuman los procesos de selección y a qué consignas se atienen. No son éstas cuestiones triviales, pues entre las declaraciones y los hechos manifiestos puede mediar el infinito.

No abundaré en otros detalles en la mente de cualquiera, pero sí me referiré a la alerta difundida ayer  por AGETT* –amplificada por los medios de comunicación- en su Servicio de estudios > Notas de alerta > nº 81: “Por primera vez en la historia, España supera el millón de parados mayores de 45 años” [Véase este interesante informe]

Muy acertadas me parecen las palabras de Francisco Aranda Manzano,

Presidente de AGETT*: “No nos podemos permitir, ni social ni económicamente, que nuestro capital humano con mayor experiencia sea uno de los colectivos que más está sufriendo la problemática del desempleo”.

Y es que Aranda mete el dedo en la llaga: las empresas incurren en la desigualdad toda vez que no están apostando por una clase de trabajadores con ganas de trabajar, como expone el citado informe sobre la base de la resistencia a la frustración que demuestran éstos trabajadores en los procesos de búsqueda activa de empleo; trabajadores por otra parte experimentados y competentes en su área de actividad, ante quienes se alzan las barreras de la empleabilidad.

En primer lugar, según mi criterio y experiencia cierta, por la edad; en segunda instancia porque resultan directamente más caros. A ello hay que sumarle la muy falta de competencia técnica que pueden presentar en otras áreas de actividad ante supuestos de recolocación en profesiones emergentes o ante procesos forzados de reorientación hacia otras áreas profesionales.

No en pocas ocasiones, aunque en otros tiempos bonancibles y ante el análisis de los requerimientos preestablecidos por los clientes, he tenido ocasión de escuchar la solemne estupidez que sentencia: “_Y con un máximo de edad de hasta 35 años”.

Por lo que sé, y aunque los representantes de las empresas, principalmente aquellos que cuentan con sólida experiencia y solvencia profesional, suelen dejarse aconsejar, son pocas las empresas que se han tomado la molestia de definir y hacer valer su perfil humano en coherencia con sus valores, por lo que suelen sentir cierto desconcierto ante estos procesos de cobertura de vacantes.

Saben lo superficial, que en numerosas ocasiones se irradia de sentimientos mágicos (infantiles), pero no suelen tener claro qué tipo de personas son las que, cumpliendo los requisitos del perfil técnico, mejor podrían encajar, por afinidad natural, en sus organizaciones.

Así sucede, que equipos hasta ahora bien lubricados terminan trabándose o rompiéndose -como no sería la primera vez que sucede- por la sola acción de torsionarlo con la introducción de un extraño -entendido aquí como ajeno y distante de la cultura de la empresa-.

© jvillalba

* Asociación de Grandes Empresas de Trabajo Temporal –AGETT-

 

Tímidamente algunas empresas empiezan a plantearse su presencia en la red social, pero pocas parten de una estrategia previamente definida. Algunas van ‘allí’ porque hay que estar, otras empiezan a ‘editar’ su presencia invitando a jugar, las más todavía se resisten, quizá por temor a comparecer en el ágora digital, puede que por un mal entendido instinto de supervivencia ante la arrolladora corriente de conversaciones. ¿Todas saben qué decir?

“A las redes sociales se va a conversar no a vender”.

De lo que no me cabe duda es de que la anterior afirmación de Neil Revilla les pondrá nerviosos a muchos de los que se plantean su presencia en la red social exclusivamente como burda táctica de negocio para hacer caja.

Reveladores fueron los datos ofrecidos por Addoor y Nurun en el estudio sobre las percepciones de los internautas españoles del uso de Twitter, como herramienta de comunicación corporativa, y en el informe sobre la presencia de marcas en Twitter: mientras que el “48% de los usuarios españoles de Twitter sigue perfiles de marcas”, “El 31% de las marcas en Twitter no han conversado nunca con sus usuarios”.

¿Cuál es su propuesta de valor?

Lo que algunas empresas no tienen claro es que el éxito, como consecuencia de la reputación, es una variable a largo plazo, que se construye en el día a día y orientándose al futuro.

De no contar con una propuesta de valor firme, afirmada en los hechos, partiendo de un posicionamiento claro y coherente con la visión de empresa, no será posible aglutinar una comunidad en torno de una marca. Antes, por tanto, de decidir si estar o no presentes, sería preciso tener claro el para qué, despejar la incógnita del por qué, saber el cómo y afirmar claramente la propuesta de valor, que no debe ser diferente de aquella que la empresa haya definido en su pensamiento estratégico.

Como se sabe, estar o no en la ‘conversación’ no impide que se hable de la empresa, como tampoco lo evita permanecer de espaldas a La Red, cuya monitorización permitiría en parte contrarrestar el efecto de negación de la realidad social en el que algunas empresas incurren.

Hay una diferencia sustancial entre participar de la ‘conversación’ y gestionarla. Esta diferencia viene dada por estar, comunicando la propuesta de valor, donde hay que estar, en el tejido social. Creando conversación, no sólo conversando.

© jvillalba

¿Qué papel juega la CI en los procesos de fusión o integración de las entidades de ahorro españolas?

¿Hacia dónde cree que va la CI en las entidades que conforman el sistema financiero español?

¿Cuál es su opinión respecto a la CI en las entidades que conforman el sistema financiero español?

Cristóbal Fernández, Director de Desarrollo Corporativo, me ha puesto sobre la pista del último estudio de Burson-Marsteller sobre la participación digital de las 100 principales empresas del mundo, según el cual “De las Fortune 100, el 65% tiene cuentas activas en Twitter, el 54% tiene páginas de admiradores en Facebook, el 50% tiene canales de video en YouTube y el 33% tiene blogs corporativos”

Y es que no cabe duda de que las grandes marcan tendencias y crean escuela. Entre las cien hay tres españolas: Telefónica, Santander y Repsol-YPF.

Pero, si nos atenemos al Directorio Central de Empresas, ¿qué sucede con las menos grandes, con las PYMES, cuando los datos nos informan de que el universo empresarial español está prácticamente constituido por microempresas, pequeñas y medianas empresas, siendo éstas las que representan del orden del 90% de los puestos de trabajo y alrededor del 87% del PIB?

Sucede que existe una brecha enorme entre grandes y pequeñas y que, mientras que las grandes marcan tendencias, las pequeñas concentran sus esfuerzos en sobrevivir ajenos, en numerosos casos, y cuando no de espaldas, al progreso. Lo que también da al traste con el esfuerzo de profesionales conscientes de otras realidades en la sociedad global.

Sage, publicó en Febrero un interesante estudio (“Radiografía de la PYME 2010”) que contrasta con el enfoque Social Media adoptado por las grandes: sólo un 17% de las PYMES tiene presencia, asociada al negocio, en las redes sociales y un 83% no las está utilizando para la obtención de algún beneficio.

Incluso, el 46% de las PYMES encuestadas ni tan siquiera tiene presencia web; sólo el 47% dispone de una web corporativa y el 7% de una web comercial (permite transacciones on line). Sorprende que el estudio ni tan siquiera mencione los blogs.

Del 17% con presencia social on line, un 37,7% se encuentran en Facebook –una red social generalista-, un 8,2% en Twitter, el 6,4% está en LinkedIn y un 4% en Xing. El 4,2% en otras redes. Y tan solo el 6,55% emplea las redes sociales para estar al día en su negocio, lo que es lo mismo que decir que están fuera de “la conversación”.

Mucho me llama la atención cómo nos alejamos de la realidad económica y productiva de nuestra empresa española, generadora de puestos de trabajo y riqueza, cuando hablamos de empresas, debatimos sobre técnicas de gestión, estudiamos cómo poder aplicar las TIC, nos esforzamos por determinar las aplicaciones de las soluciones 2.0 al propósito de los negocios y miramos hacia delante capturando las últimas novedades de la industria del management.

Así las cosas, difícilmente las tendencias apuntadas por las grandes serán escuchadas por las pequeñas, cuya realidad dista mucho de la que se pinta en los medios de comunicación, se expone en los foros profesionales y se dicta en las aulas de las escuelas de negocios.

Propuestas que se interpretan como caras modas, artículos de lujo inaccesibles para los bolsillos de las PYMES, justificación que, no lo neguemos, es una simple excusa y de las menos elaboradas que podrían argumentarse.

© jvillalba

Días atrás, hará un par de semanas, o tres, tal y como habíamos quedado, fui alertado por Manuel López Jerez, quien tuvo la amabilidad de darme a conocer la noticia de la autoedición de su segundo libro (Escenas humanas en la empresa), gesto que le agradecí y por el que me sumergí en esta nueva lectura.

Hay algo en el “explicaor almeriense” que suscita toda mi simpatía. Con toda probabilidad sea la intencionalidad con la que me parece que salpica sus manifestaciones y que bien pudiera resumirse en una pregunta que él mismo formula: ¿Quién sirve al servidor?

En esta entrega nos ofrece 39 reflexiones cuajadas de denuncia, como si nos invitara a un ‘recital protesta’ instándonos a acometer -“ahora” y sin pérdida de tiempo- la necesaria ‘transición’ transformadora de la empresa española.

Con un estilo propio, cargado de sencillez y de naturalidad, hace desfilar figurines como “los acomodados, los expertos en humo, los triunfadores de salón, los expertos en algo, los rostros pálidos, los lobos esteparios…, los listos” y figurantes como el ‘liao’, el invisible estratega, el profesional ‘corcho’, el directivo analítico o el bueno, el feo y el malo…

La crítica empresarial del “explicaor almeriense” me parece que pretende ejercer de revulsivo; la prueba es que la trasciende ofreciendo modelos, pautas y propuestas, con la misma naturalidad de quien cargado de sentido común señala con el dedo el camino del entendimiento, de la comunicación, del acercamiento y del servicio.

Modelos cercanos, desprovistos de anglicismos y aspavientos, que tienen en común un sencillo principio “Divide y perderás; une y vencerás”.

Manuel es un observador del entorno, de las empresas, un gran ‘escucha’ que analiza y asimila, teniendo el acierto de fijarse en “los clientes internos” y en los numerosos héroes cotidianos. Mención especial le merecen José Salmerón, patrón del Mar de Alborán, y Gerundio Fernández, en mi jerga, un auténtico M3, cuyo nombre de pila ha sido tomado por la gente para identificar los productos de su arte; las Gerundinas.

© jvillalba

Pocas veces se escucha oír hablar de ilusión en las empresas, en los trabajos.

Da la impresión de que fuera un término devaluado, pero es polisémico, pues se emparenta con distorsiones sensoriales -más frecuentemente con las visuales-, se liga con su adjetivación -retrotrayendo a lo infantil-, se le confiere el significado de irreal e ilusorio, también se asocia con la infancia y con el juego, nos lleva al ilusionismo -en tanto que arte de la manipulación perceptiva-, por extensión nos sumerge en el mundo de la magia -que hoy es un pasarratos-, pero también se asocia con al arte de regalar -que genera tanta ilusión a unos y otros-.

En fin, que la ilusión parece recrear un mundo irreal, poco cercano al de los adultos -salvo para pasar una velada-, que resulta más propio de lo infantil y que deriva de alguna alteración perceptiva que contrasta con la realidad conocida y, al igual que el chiste, hace gracia justo en su punto de ruptura.

Así, no extraña el dicho que sentencia que “un pesimista es un optimista informado” ni lexías tales como “la cruda realidad” ni ironías concluyentes como la que dice “¡Bienvenido al club!” como gesto de felicitación ante un supuesto despertar (insight) en el que se comprende que “la realidad es lo que es” una triste y “descarnada realidad”.

¿Por qué se habla tan poco en los trabajos de la gestión de la ilusión? ¿A qué será debido que este término se circunscriba al entorno extralaboral? ¿Por qué numerosos trabajadores confiesan estar desilusionados? ¿Todos ellos albergaban esperanzas infundadas? ¿Tenerla es de ilusos?

Resulta dramático que alguien tenga que ir trabajar sin ilusión pero es que la ilusión que pueda tener, la que siembre, injerte, cultive, recoja y acaricie, la que diariamente nutra y riegue puede ser devastada por efecto de las tormentas que acontecen en la naturaleza empresarial.

Así, la ilusión es una delicada planta que puede ser arrancada, que se puede cortar y robar con violencia, que puede hurtarse sibilinamente, que un exceso de agua la puede pudrir como una excesiva exposición al sol la puede secar, que está sujeta a plagas de ejecuDivos que, como pulgones, pueden ir socavando su naturaleza, poco a poco… o más aprisa.

Hoy en día resulta necesario gestionar la ilusión en las empresas para recobrarla, pues sin ilusión no se rinde, no se generan beneficios, no hay motivos de los que echar mano para seguir adelante y ésta debería ser una competencia exigible en todos aquellos que dirigen ‘corazones’.

Resulta desmoralizante encontrarse rodeado de gente desilusionada, de gente que cumple incumpliendo, de personas a las que les ha sido arrancada la ilusión, que dejan pasar los días y las horas en espera del fin de semana, pues la ilusión se puede minar y dinamitar, hacer explosionar, y crear con ello legiones de trabajadores mutilados.

Por el contrario, cuando se gestiona la ilusión la persona pasa a ocupar el primer plano, las gentes se cargan de energía y bordan su papel, los equipos se cohesionan, el trabajo se cocrea, los trabajadores se crecen, los problemas desaparecen y los retos encuentran soluciones que, de pronto, surgen como por generación espontánea… ¡Y no! Es la fuerza de la ilusión la que genera los beneficios que ahora se producen de forma natural, y solo porque la ilusión también se transmite, se contagia, se pega y se adhiere al ADN de la organización, que se vuelve competente para hacerse inmune y expulsar de ella a cualquier organismo patógeno que la pudiera dañar.

Recobrar la ilusión pasa por regenerar las empresas.

© jvillalba

Los medios de comunicación ¿informan sobre lo importante o hacen importante aquello que informan?

17/04/2010. 14:10. Hora local. Edurne Pasaban y el equipo de Al filo de lo imposible hollan la cima del Annapurna (8.091 m) en Nepal.

“A las 2:10 de la tarde de hoy, hora local, Asier Izaguirre alcanzó los 8.091 metros del Annapurna, seguido de cerca por el resto de miembros del equipo de Al Filo de lo Imposible: Edurne, Alex, Nacho y los sherpas Mingma, Pasang y Gempu.”

Gracias a Facebook me he podido informar sobre la evolución de esta expedición, quizá un asunto de interés para una reducida audiencia, puede que una información poco o nada trascendente, pues los medios de comunicación, hasta ahora, únicamente han hecho débil mención de este logro deportivo si bien han consumido espacios y secciones al negocio ‘rey’ del fútbol, que sigue moviendo masas de personas y de dinero, combustible que parece ser que es el único capaz de movilizar la maquinaria social.

Si Edurne corona “La cresta sobre la planicie de hierba” (Shisha Pangma, con 8.046 m.) será la primera mujer en haber ascendido los 14 ochomiles del planeta, un hito en nuestra historia del himalayismo. Creo que la noticia merece más que una mera mención, máxime cuando seguimos teniendo la asignatura pendiente de la igualdad entre los asuntos sociales que demandan máxima atención.

¡endesa en la cumbre! Ésta sí que me parece una publicidad impactante que sabe transmitir valores que, desgraciadamente, parecen no estar de moda.

Esta foto me trae a la memoria la política de sostenibilidad de Iberdrola Renovables y me hace recordar la bella película “Tierra”, de la BBC.

Como Hércules, Edurne tiene trece trabajos realizados y uno pendiente. Dos más que el héroe griego mitológico. Una mujer, española; un equipo. ¡Felicidades!

Ahora queda reponerse y descender. En el horizonte aguarda queda “La cresta sobre la planicie de hierba”.

Una mujer; un equipo. A todos ellos, ¡Felicidades!

EDURNE PASABAN, Alpinista. NACHO DELGADO, Manager. ASIER IZAGUIRRE, Escalador, Alpinista. ALEX CHICÓN, Alpinista. FERRÁN LATORRE, Alpinista, Cámara –lesionado; ahora en España-. DR. PABLO DÍAZ-MUNÍO, Doctor. ANTONIO PEREZGRUESO, Logística. SERGIO ALFARO, Cámara. FERNANDO MARTÍN, Fotografía y Sonido.

© jvillalba

El Mundo | La Razón | ABC | rtve | Al filo de lo imposible

Autor

Javier Villalba

Estadísticas del blog

  • 99.318 Visitas

Escriba su dirección de correo electrónico para suscribirte a este blog, y recibir notificaciones de nuevos mensajes por correo.

Únete a otros 3.288 seguidores

abril 2010
L M X J V S D
« Mar   May »
 1234
567891011
12131415161718
19202122232425
2627282930  

Categorías

Archivos

ISBN: 978-84-941845-4-3

Cuando las personas son el centro

El grito de guerra Impulsando personas nos gusta y lo abanderamos.

ISBN: 9789587621990

ISBN: 9789587621990

Edición para Latinoamérica

Actualizaciones de Twitter

Entradas recientes (5)

Últimos comentarios (5)

jvillalba en “Gracias”
jvillalba en “Gracias”
Rodrigo Louvre en “Gracias”
Cristina en “Gracias”
jvillalba en “Gracias”

Observatorio de la Blogosfera de RRHH

Observatorio Blogosfera RRHH

OBSERVATORIO DE LA BLOGOSFERA DE RRHH

Observatorio de la Blogosfera de RRHH

Observatorio de la Blogosfera de RRHH

Sólo una cosa convierte en imposible un sueño, el miedo a fracasar…

Apolo recorrió la tierra y los infiernos... Sumido en un sueño profundo surcó la grande mar a nado y bajó hasta las profundidades abisales en busca de sí mismo...

Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: