14 preguntas de control,

previas al asunto concerniente y a la decisión a comunicar

  1. ¿Es relevante? Si es relevante; hay que comunicarlo.
  2. ¿A quién interesa o afecta? Hay que informarle/s.
  3. ¿Cuándo y cómo comunicar? Con transparencia, oportunamente, con actualidad.
  4. ¿Cuál es la vía más apropiada? Seleccionar un canal proporcional al impacto pretendido.
  5. ¿Qué tiempo necesito para consumar el proceso de comunicación? Hay que destinar el tiempo necesario y proporcional a la criticidad del asunto.
  6. ¿Cabe informar cara a cara o en una reunión en esta ocasión? Dar preferencia, sobre otros sistemas, a la comunicación directa.
  7. ¿Qué impactos tiene o puede tener? Valorar antes los efectos.
  8. ¿Cuál es el objetivo de la comunicación? Concretar el efecto que se persigue.
  9. ¿Guarda relación con alguna información anterior o posterior? Si la guarda, tener en cuenta lo ya informado para fijar la consistencia y la coherencia con los mensajes anteriores o que pudieran producirse.
  10. ¿Cómo se relaciona con los principios de empresa? Establecer la relación con la misión, visión, valores, estrategia y objetivos declarados.
  11. ¿Quiénes más pueden estar interesados o podrían enterarse? ¿Por qué vías? Hay que adelantarse y privar de actualidad a los emisores alternativos. Un espacio de información que no se usa tiende a ser ocupado por otros informadores.
  12. En términos de información, integración y motivación ¿qué efectos puede tener? Hay que adelantarse.
  13. ¿Qué podría suceder de no informarse? Valorar los efectos.
  14. ¿Me interesa articular algún mecanismo de feed-back que me permita conocer la percepción de los receptores? Si es así, replantear el canal de comunicación previamente seleccionado.

© jvillalba

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