¿Qué estás pensando?

Si admitimos que en el lenguaje reflejamos nuestros estados de ánimo y que nos encontramos inmersos en la sociedad de la conversación, entonces al estudiante de psicología Adam Kramer no le falta razón: estableciendo una tabla de frecuencias sobre la base del empleo de determinados términos o expresiones asociados con estados de ánimo positivos (bien, fenomenal, fiesta, estupendo, genial…) y negativos (fastidiado, mal, peor, patético, dramático…) podríamos llegar a inferir cómo se siente mayoritariamente un grupo conversacional e, incluso, podríamos crear un indicador -FNB- sobre el grado de ‘felicidad’ que se respira en dicho colectivo durante un período de tiempo dado y sería posible establecer comparaciones durante el transcurso del tiempo.

Facebook lo ha hecho en EEUU y ha lanzado el indicador de Felicidad Nacional Bruta [Ver noticia en Cinco Días].

Seguramente deberíamos considerar seriamente si a la humanidad nos convendría replantearnos los términos en los que se sigue midiendo la riqueza nacional de los pueblos;  las tres ‘tes’ no se alejan tanto de esta propuesta.

© jvillalba

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