miravetedelasierra

En cinco principios se condensa el enfoque publicitario que propone Pablo Alzugaray (Shackelton):

  1. La creatividad de qué; por contraposición con la metodología del Cómo.
  2. Interesar en vez de interrumpir.
  3. Desintegrar; hay que reescribir cada idea para declinarla en cada canal.
  4. Arriesgar; -como dijeran otros- “El riesgo está en no arriesgar”
  5. Nada comunica más que un hecho.

Pilar Lladó (Estudio de comunicación) se circunscribió a la magia del siete: cuatro principios para gestionar la comunicación, auxiliados por tres herramientas.

  1. La comunicación se construye desde el receptor, lo que explica la importancia de conocer al propio público.
  2. Con visión integral, transversal, estratégica y bidireccional.
  3. Gestionada por profesionales.
  4. El equipo interno tienen que complementarse con el equipo externo (la ayuda externa aporta objetividad, experiencia y medios extraordinarios)

Sobre la base de tres herramientas esenciales:

  1. Auditoria de imagen.
  2. Plan de comunicación.
  3. Manual de crisis.

Ángel Expósito (ABC) abogó por la verdad, no exenta de ilusión, y llamó la atención a los medios para que cambien el prisma, enfoque por la importancia que ya resulta necesario en este panorama español en el que parece haberse diluido la prensa de referencia, por oposición a la “otra”.

Es una realidad que todo el medio está demasiado politizado y no puede confundirse política económica con economía, con quienes la hacen, empresas y ciudadanos. Y ya va siendo hora de empezar a hablar de lo importante.

Se echa en falta una cultura mediática en las empresas y tampoco puede confundirse periodismo con publicidad. Las empresas tienen una responsabilidad muy importante en esta sociedad de percepciones y en la construcción de la agenda mediática, en la que muy pocos empresarios son visibles más allá de las juntas de accionistas y en donde no figuran los profesionales y técnicos hablando con verdad de productos y servicios, hecho que tiene más fuerza que cualquier anuncio publicitario.

A futuro no podrá sobrevivir el exceso de medios con el que contamos ahora y será necesario redimensionar el medio informativo, como también reordenar la economía, si bien nos conviene que subsistan todos los soportes informativos.

En este panorama actual, también la responsabilidad de los comunicadores es replantearse dónde dirigir la noticia.

Jordi Segarra (Segarreteres International) estableció un eje bipolar para comentar lo que la comunicación política hace -y no debería- y lo que recomienda que hagan en su lugar.

La comunicación política la formulan los políticos; deberían hacerla profesionales externos.

Se basa en la suposición e improvisación sobre el electorado; debería fundamentarse en la investigación.

Es un monólogo y debería ser un diálogo.

Se dirige a los políticos, cuando debería destinarse al electorado.

Se propone convencer; debería albergar el propósito de interesar para poder involucrar.

Naturalmente, las referencias a la campaña de Obama fueron constantes, como también se salpicaron ejemplos, referidos al gobierno y a la oposición, entresacados de los pasados comicios al parlamento europeo.

Los diez mandamientos de José Manuel Velasco (Dircom) se encierran en uno: “Hablarás menos y escucharás más”.

  1. No mentirás ni te mentirás a ti mismo.
  2. No ejercerás el periodismo.
  3. No dejarás que la realidad estropee un buen titular (titular y contenido han de ser coherentes).
  4. No idolatrarás a tu jefe (se trata de poner su ego al servicio de la organización)
  5. No robarás ideas a la competencia, salvo que sea inevitable (mejor será decantarse por aplicar bechmarking)
  6. No citarás en vano (no utilizarás citas en vano)
  7. No  utilizarás la publicidad como arma arrojadiza.
  8. No levantarás falsas expectativas.
  9. No agredirás al español (la profusión de nombres extraños evidencia una falta de contenido en ese producto)
  10. Tratarás el presupuesto de los demás como al tuyo mismo (sin aprovecharse de la crisis para rebajar precios)

© jvillalba

Anuncios