Ciudades abiertas para atraer el talento.

Fuente: Richard Florida

Síntesis ©jvillalba

El reto actual para países, y cada vez más para ciudades y para empresas, descansa en la atracción, retención y desarrollo del talento como fuente de competitividad y generación de riqueza. Para ello, empresas, ciudades y países deberán cumplir en su oferta con las tres ‘tes’: Tecnología + Talento + Tolerancia; sin cualquiera de estas condiciones la clase creativa emigrará a entornos en los que el trabajo les resulte un reto atractivo, el ambiente ofrezca la calidad de vida demandada y los valores sociales estén abiertos a la diversidad.

Según Richard Florida1 (en la imagen) en 1980 la economía industrial dio paso a la economía creativa, lo que ha propiciado la aparición de una nueva clase que él denomina “creative class2

Dicha clase creativa se caracteriza por tres factores fundamentales, que determinan la predilección de unos empleos frente a otros, la elección del lugar de residencia y un ambiente social propicio. En palabras3 de Richard Florida:

En primer lugar “un trabajo que las atraiga y que les suponga un desafío, que les deje responsabilidad para hacer su trabajo y que esté libre de las restricciones de la burocracia que todo lo quiere controlar, así como un mercado de trabajo con grandes posibilidades.”

En segundo lugar “buscan un lugar para vivir que también sea un reto. En estos momentos estoy trabajando con la Gallup Organization, realizando estudios en cientos de países del mundo, y estamos descubriendo que, cada vez más, la gente quiere vivir en un lugar con belleza natural. También quiere una baja tasa de criminalidad y buenos colegios, qué duda cabe, pero sobre todo quiere vivir en un sitio bonito, con parques estupendos y con una buena conservación de los edificios históricos”

En tercer lugar “estas personas buscan un sitio en el que puedan ser ellas mismas.”

La naturaleza de la economía industrial cambió radicalmente con el advenimiento de la clase creativa; si hasta entonces (finales de los años cincuenta y sesenta) estuvo centrada en la manufactura, con la revolución de la alta tecnología y la aparición de Silicon Valley, este cambio se agudizó haciendo patente que la generación de riqueza empezó cada vez con más intensidad a proceder de la mente de las personas y de su capacidad creativa4. El auge de la economía creativa se debe a que crea valor y riqueza, genera puestos de trabajo y crea nuevos sectores aprovechando las capacidades creativas de las personas. Hoy, el crecimiento económico está ligado al valor ofrece la clase creativa5.

  1. Catedrático de Política Pública de la George Mason University, científico de la Gallup Organization y miembro de la Brookings Institution, ha impartido cursos en la Carnegie Mellon University y ha sido profesor visitante en el MIT y en la Kennedy School of Government de Harvard. Autor de El Surgimiento de la clase creativa (Basic Books, 2002) y El vuelo de la clase creativa
    (HarperCollins, 2005). Más información en: CreativeClass
  2. The rise of de creative class.
  3. Rotman Magazine. Interview with a Creativity Guru (Spring 2006)
  4. “Sólo en Estados Unidos, unos 40 millones de personas trabajan en la economía creativa, lo cual mueve 2.000 millones de dólares –casi la mitad de todos los salarios que se pagan en el país–. Los 3,8 millones de trabajadores creativos que hay en Canadá hacen que este país tenga un porcentaje de personas que trabajan en la economía creativa aún mayor (25%) que el de Estados Unidos.”
  5. “Según nuestros cálculos, basados en las últimas previsiones de la Bureau of Labor Statistics (Oficina de Estadísticas Laborales), en los próximos diez años, la economía estadounidense creará 10 millones de nuevos puestos de trabajo en el sector creativo. De ellos, 950.000 estarán en el sector informático y 195.000 en ingeniería. Sin embargo, el mayor avance, con mucho, se producirá en el sector de la sanidad y la educación, con más de 3,5 millones de puestos de trabajo. El sector del entretenimiento, que incluye desde la música hip-hop hasta los videojuegos, producirá 400.000 empleos, el doble que el sector de la ingeniería. No obstante, en general, la competitividad económica en la Era de la Creatividad se basa en el desarrollo al máximo del potencial creativo de todos los trabajadores, desde el oficinista de almacén y el jardinero hasta el informático o el arquitecto.”

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