Burson Marsteller España ha remitido hoy su newsletter “Comunicación interna en tiempos de incertidumbre Cómo mantener la motivación de los empleados”, artículo sucinto, pero denso en su declinación, que puede leerse hoy mismo en su blog.

Transcribo algunas partes “fuertes” del artículo:

  • “El éxito de una organización empresarial (…) depende de que los empleados (…) entiendan los objetivos, -y su racional- que hay detrás de las decisiones empresariales.”
  • “(…) el resultado de un proceso de cambio mal comunicado es siempre una baja moral y una sistemática reducción de la productividad.”
  • “(…) los empleados quieren y necesitan que sus directivos sean claros respecto a la situación presente y a su impacto en el corto y medio plazo, aún si la empresa no tiene todas las respuestas.”
  • “La visibilidad de los máximos directivos (…); sin embargo, los mandos medios juegan un papel vital en este proceso, ya que muchos empleados confían más en su supervisor directo que en cualquier otra fuente de información interna (…)”
  • “La alta dirección es responsable de asegurar que los mensajes sean transmitidos rápida y puntualmente (…), y que los mandos reciban formación apropiada sobre cómo transmitir (…). Esto incluye cómo sortear preguntas difíciles (…).”
  • “En Burson-Marsteller sabemos que un programa de comunicación interna consigue buenos niveles (entre el 60 y el 80 por ciento) de aceptación entre los empleados sobre un cambio de estrategia o de dirección.”
  • “Los mensajes internos deben ser lo suficientemente claros como para que los empleados puedan y quieran mantener debates cercanos (…)”

Quienes consulten el artículo original, y si se preguntan cómo implementar estas políticas, verán que pueden ponerse en contacto con Carmen Valera, pero no se olviden de que las soluciones “milagro” hace tiempo que dejaron de existir; una organización que realmente se proponga plantear una política eficiente de comunicación interna ha de saber que ésta requiere el compromiso de todos, que la dirección asuma sus responsabilidad en el proceso y que ha de integrarse en un marco con enfoque global, lo que tiene un coste que va más allá del económico.

¿Están dispuestos, realmente, a hacer lo que hay que hacer? Recuerden que sus grupos de interés internos constituyen una audiencia de adultos informada; un micropoder que les puede acrecentar el suyo.

A quienes no lo hayan hecho ya, les recomiendo que inicien un acercamiento para establecer una conversación que les brinde pistas con quienes mejor pueden acompañarles para superar la crisis.

© jvillalba

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