5. Todo el mundo se sabe comunicar

 

¿Quién dijo que la comunicación no es una cuestión que exige mucho trabajo? La comunicación exige un gran esfuerzo: como poco, hay que reunir los datos y establecer el fundamento, se necesita reflexionar y posicionarse, es preciso conocer a quien se destina el mensaje, hay que determinar lo que se quiere decir, cómo y cuándo decirlo, hay que elaborar el mensaje, es necesario decidir el vehículo de transmisión y la fórmula que se va a emplear, hay que prever las repercusiones y hay que adelantarse para pronosticar reacciones, además hay que considerar el momento, pero, siendo la comunicación un elemento vivo, también hay que estar dispuesto a saber mantener un diálogo fresco, abierto, espontáneo (no improvisado), natural, que estará tanto más reforzado cuanta mayor preparación haya habido para abordar el hecho comunicacional.

 

© jvillalba

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