4. Gestiono muchos asuntos a la vez

 

Hablando de un consejero delegado, en esta ocasión del País Vasco, me explicaron que éste se encerraba en su despacho a diario durante una hora –en la  que no se le podía interrumpir so pretexto alguno- para pensar, pues tenía el convencimiento de que ésa era la principal actividad que justificaba su sueldo: pensar para actuar. (Él, había tomado esto de algún gurú)

 

¿Cuántas actividades somos capaces de atender a la vez? ¿Podemos estar reunidos con alguien y atender el teléfono al mismo tiempo? ¿Puedo salirme de una reunión para atender el móvil? ¿Puedo estar reunido con alguien, revisando un proyecto, por poner el caso, y dejar que alguien irrumpa en mi despacho para atender o decidir sobre cualquier otro asunto?

 

Lo cierto es que cada cosa requiere su tiempo y que atender varias cosas a la vez a lo único a que conduce es a desatender  todas ellas, pero la cuestión es que cada asunto que tratamos lo hacemos mediante la comunicación, acto que cortocircuitamos o interrumpimos a menudo.

 

© jvillalba

Anuncios