I.                   Cuantos más miedos o complejos tenemos y ocultamos más se nos nota la armadura, pues resulta pesada y caminas con torpeza embutido en esos hierros; y si te caes, necesitas un escudero o no te levantas del suelo. Así, con miedo, temerosos, se nos ve de lejos.

II.                 Cuanto más temor tiene una empresa, o sea, sus dirigentes, más opresiva resulta. Cuanto más segura, más flexible y permisiva. Esto segundo crea un ambiente madurativo en el que de alguna manera se ejercita la teoría de las expectativas. Y nadie queremos defraudar a los que confían en nosotros.

III.              Me sumo sin reservas al principio de Invertir en personas, individual y globalmente; es la mejor apuesta. No olvidemos que las personas influimos notablemente en el clima de las organizaciones  y ¡no digamos cuánto en nuestro entorno más cercano!; aunque individualmente no seamos los productores del mismo, contribuimos. Una empresa saneada en la cabeza, puede hacer mucho más que promover conductas: activar actitudes.

IV.               Se nos olvida muchas veces el poder del ejemplo, del modelo, de empezar a demostrar (modelizar) antes de exigir comportamientos determinados. Y es la cabeza, y los cabecillas, los que tienen -en primer lugar- esa responsabilidad y posibilidad: la de dar ejemplo.

V.                 No creo que las finalidades de dirigentes y trabajadores tengan por qué ser excluyentes; quizá pueden tener distinto foco y sin duda la perspectiva es diferente, pues la posición matiza la perspectiva. Muchas veces desde la cumbre no ves la base de la montaña; y viceversa.

VI.               Por recordar la llegada de los Círculos de Calidad a España (en Ensidesa, hoy Aceralia, en 1983 se estaba con eso), tengo noticia de que en algunas empresas donde se implementaba (así, como quien se aplica un nuevo perfume, sin haberse duchado antes) sin haber asimilado esa filosofía que nos venía importada -y sin manual de instrucciones-, algunos ‘círculos’ se confundieron con una palestra reivindicativa, a modo de reuniones asamblearias -entre otras razones, porque los ‘armaron’ sin marco ni pautas de referencia-, llegando a ser un fracaso absoluto. ¿Falló la fórmula de mejora o la manera de implantarla? ¿Y la política de ‘puertas abiertas’? Algunos gerentes que se preciaban de estar a la última (en técnicas de management de bolsillo) creyeron que aquella práctica consistía en dejar físicamente abierta la puerta de los despachos (?). Hay mucho manager que se ‘cultiva’ con los resumidos.com y mucho master de edición de bolsillo, en rústica.

VII.            Creo que las CP’s pueden dar mucho juego en la empresa, promoviendo la impulsión de las mismas -desde la propia organización- y creando las condiciones para que caminen con un mínimo de intervención (también se puede compartir el conocimiento con los de arriba –feed back positivo-. Al final todos ganan si se ha fijado el marco y se demuestra -como siempre, con hechos, sin palabrería- que se hace con honestidad y que se está dispuesto a asumir los compromisos, las consecuencias y si se está dispuesto a ‘ESCUCHAR’ sin rasgarse las vestiduras). Pues hay muchas cosas que mejorar en todas las empresas y grupos humanos, incluso en las excelentes. ¿No es lo que perseguimos todos, unos y otros? Díganselo a IBM. ¿Le preguntó alguien a algún empleado de IBM España en los años 90 cómo se aplicaba el Libro Azul en su empresa? Fijaros en el referendum andaluz; que fue otro indicador de participación (19/02/2007 marcó un récord de abstención en esa comunidad autónoma: 63,72%).

VIII.          Pero es que con los adultos sucede que sólo aprenden quienes quieren aprender -fíjate dónde operan los fondos sociales europeos-, que sólo participan quienes quieren hacerlo, etcétera. Y ése es un factor crítico, clave, para gestionar con esmero y exquisito respeto. Para aprender, además de sufrir y experimentar pérdidas, hay que cuestionarse.

IX.               No olvidemos que cada quien tiene ‘sus cosas’, que no tiene por qué justificar ni explicar, sus circunstancias, sus… claves privativas.

X.                 Pero es que los ambientes, la cultura, fagocitan. ¡Crea ambiente y verás! ¿No se sujetan las CP’s a la misma, mismísima dinámica que cualquier otro grupo humano: formal, informal…, cualquiera que quieras?

 

© jvillalba

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