En cuestiones relativas a las personas, individual o colectivamente, las actitudes, con ‘ce’, son las que determinan el resultado y, en mi opinión, los valores actuales de la sociedad occidental están más cercanos de las 3 ‘es’ que de las 3 ‘tes’, pues parece que a las clases dirigentes, al ‘capital’, multinacionales, gobiernos y administraciones…, grupos de presión, Mass-media, al ‘Establishment’, lo que le interesa es justamente lo contrario: dividir para vencer, aborregar para recaudar, adocenar colectividades, estuchar pensamientos para imponer productos, servicios, “ideas”, erradicar ópticas distintas, eliminar al diferente, al que se ‘distingue’ porque es distinto, negar lo que saca de la rutina, de la comodidad, lo que obliga a esforzarse, a fundamentar, a demostrar, a cerrar fisuras y contradicciones, a ser coherentes, a abandonar espacios de confortabilidad; esto resulta extraordinariamente peligroso, puede hacer temblar el status quo, hacer quebrar el beneficio, bajar los intereses, reducir los dividendos.

 

Para cambiar a las sociedades hay que cambiar a los hombres. Nuevamente vuelvo a las familias y a la educación, pilares del sistema. Mejor no tocar por ahora este asunto, saldría peor parado. ¿Procreación o paternidad responsable? ¿Comodidad o responsabilidad? ¿Educación o negocios? ¿Qué valores se promueven? ¿En qué dirección se educa? ¿Se forma-informa-desinforma o interesa el aprendizaje? ¿A quién sirve hoy la educación? ¿Nos formamos o nos conforman? ¿De quién o de qué es vasallo el sistema educativo? ¿Es la educación como sistema o los educadores como modelo? ¿En qué se convierten los educandos? ¿Qué son hoy los educadores?

© jvillalba

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