Creo que la comunicación no verbal es muy ‘rica’ y determinante y que ésta es un marcador que permite conocer el grado de coherencia de alguien, un indicador que marca la distancia entre el decir y el hacer, entre el predicar y el mostrar.

No en vano, la distancia entre la credibilidad y el descrédito se mide por el grado de coherencia entre lo que dices en el discurso y lo que expresas con tu persona; también entre lo que dices (no dices) y lo que haces (dejas de hacer).

Lo que también es aplicable a las organizaciones, al contexto político y social y a los medios de comunicación (hiato de la contradicción teoría-práctica, que tantas veces cito)

Todavía no hay quien haya desmentido la regla de 7/38/55 que postulara el ya clásico (años 40) y querido profesor Mehrabian, que se sigue citando y recitando; lo que representa una medida de su importancia.

La parte que más me seduce del postulado -a la que intento prestar la máxima atención- es la del 7%. ¿Eso es lo que queda de mi discurso? ¿Sólo un 7% del contenido intelectual, de las palabras, de los conceptos?

¡Muy fuerte! Y a la vez enormemente realista. Si es así, ¿qué es lo que influye? ¿Qué, lo que más impacta? ¿Qué, lo que queda? ¿Cómo seducir?

Si mi VIP (visión interior positiva) cambia -la manera que adopto para verles a ellos, a los reunidos-, observo que la situación varía; luego, de alguna manera, influyo, manejo el estilo de las transacciones o contribuyo a crear, al menos, un clima (de mayor confianza).

¡Claro! Al cambiar mi perspectiva, estoy transmitiendo algo. No hay duda de que la gestalt-señal de mi, que la gente percibe, se compone de muchos factores integrados; por citar algunos: mirada, gestos faciales (cinestesias, rictus… muecas) y ademanes, postura, frecuencia, tono, timbre… silencios y mis palabras.

Ya se ve que estoy a favor y me sumo al poder de lo no verbal. Algunos lo sintetizan en la ‘sonrisa’. ¿Y si sonrío y muestro los dientes en un gesto apretado y los músculos de mi cara se tensan? ¿Y si acompaño mi sonrisa con sonido -gruñido- que deja atisbar una actitud poco amigable? ¿Y si esa sonrisa me suena socarrona?

Dejo introducido un concepto de antropología psicológica, acuñado por Luis Cencillo, la “Excentricidad”, que nos puede ayudar a saber con qué tipo de sonrisa estamos mostrando nuestra actitud.

© jvillalba

http://www.marketingdirecto.com/diccionario-marketing-publicidad-comunicacion-nuevas-tecnologias/datos_termino.php?termino=Gestalt%2C+Teor%EDa+de+la

Peter Berger & Thomas Luckmann. “La construcción social de la realidad”, Amorrortu Editores, Buenos Aires, 1997.

http://www.cencillo.com/1008ECBF-FA1C-48B1-A708-00C8BE2FDFCF/Fundacion_Cencillo.html

Luis Cencillo -recientemente fallecido, por lo que no puedo hurtarme a recordarle aquí-, al que tuve el honor de conocer personalmente en la Universidad (antes Universidad se escribía con mayúsculas) y con quien me cabe la satisfacción de haber sido alumno suyo.

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