La magia de las ‘oraciones con yo’.

No me cabe duda, tiene un ángel especial quien se hace sujeto del problema y no lo traslada -como es habitual- a los demás. Hay una diferencia entre espetar: “_Chillas mucho. Hablas muy alto. Baja la voz” y entre reconocer: “_Disculpa, me duele la cabeza, ¿podrías hablar un poco más bajo?”. Con la primera frase emites un juicio, juzgas, haces una valoración, acusas y desapruebas: con la segunda, expones tu situación, haces tuyo el problema y dejas libertad a tu interlocutor para que libremente se manifieste con el timbre de voz que mejor le parezca: si quiere agradarte, si siente aprecio por ti, bajará el tono de voz.

La escucha activa.

Muchas veces experimento que, en general, la gente parece estar más interesada en hablar (de lo suyo) que en escuchar: acabas de regresar de vacaciones, empiezas a contar un viaje y, antes de que narres tu experiencia, te hablan de los que han hecho ellos. Y si estuvieron allí, en vez de preguntarte, te cuentan qué hicieron ellos y te apabullan con sus anécdotas (¿?). Creo que es una experiencia común a otros.

Poca gente pregunta. Pocas personas invierten tiempo en la conversación. Aún son más escasas las que reformulan.

Ejemplos a vuelapluma.

Vas a visitar a tus padres y ya no se interesan por tu vida; si te va bien o mal, es suficiente (creo que confían en tí), no quieren conocer los detalles…, pero ellos te abruman con los suyos.

Te reúnes con un grupo de amigos, y parece, en ocasiones, un diálogo de sordos: cada uno habla de lo suyo y las conversaciones se entrecruzan, entremezclan y cortapisan, sin llegar a cerrarse ni a redondearse, quedando inconclusas, en el aire, en /epojé/*, inacabadas.

Lo habrás observado: estás con tu mujer en un restaurante, y pocas parejas, aparentemente estabilizadas (maduritas y serias, no me refiero a un ‘ligue’; matrimonios), mantienen una conversación animada durante la comida; más bien se dedican a dejar resbalar miradas en derredor…

¿No crees que la comunicación activa** es una filosofía, un estilo de vida que ha de impregnarla toda?


*Suspensas; en suspenso; suspendidas.

**Ahora está de moda la proactividad, pero apuesto a que hay realidades que se encuentran por encima -y más allá- de cualquier moda; quizá ésta, el que la calidad de la comunicación se sujete a la actitud sujeto, sea una de ellas.


© jvillalba

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