No lo sé; esa afirmación no depende de mí, pero ¿depende de los otros?

Es verdad que tengo indicadores que me informan sobre si sé o no sé. ¿Qué impacto tienen mis palabras en los otros? ¿Se me hace caso? ¿Pasan de mí? ¿Qué chascarrillos me obsequian? ¿Se me ignora? ¿Se callan cuando tomo la palabra?… Pero ¿y si se diera el caso de que nadie supiera comunicarse y yo sí? ¿Me valdrían aquellos indicadores?

 

¿Y conmigo? ¿Me comunico conmigo? ¿Tengo tiempo para hablar conmigo mismo?…

Y con los otros, ¿les atiendo? ¿Me interesa lo que dicen? ¿Presto atención a sus palabras y a sus gestos? ¿Cómo me comunico con los demás?

 

Y si no me sé comunicar, o si tengo que mejorar, ¿cómo se producen mis relaciones en la empresa? ¿Me comunico como soy en mi trabajo? ¿Me traslado a mi trabajo con todo lo que soy? ¿Como profesional, soy otro? En mi empresa estamos haciendo comunicación. ¿Cómo me comunico yo? ¿Qué tengo que decir de la comunicación de mi empresa?

 

Por alguna razón creo que la comunicación en la empresa, además de habilidades y competencias personales, es, antes que nada, cuestión de actitudes, responsabilidad de personas.

© jvillalba

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