No cabe duda de que la visión personal, cómo se ve y se interpretan realidad y circunstancias, influye de manera decisiva en el proceso de búsqueda de empleo, ya sea para acceder al primer empleo como si se trata de recolocarse o, incluso, de promocionar externamente.
Se ha dicho hasta el hartazgo que el demandante de empleo tiene un trabajo: el de buscar trabajo. También se ha repetido hasta la saciedad que quien está forzosamente parado es su propio empresario cuyo proyecto (re/colocarse) pasa por “vender” su producto/servicio (propuesta de valor) a un supuesto cliente: la empresa contratante.
En fin, que algunos orientadores, en un esfuerzo por animar a sus pupilos, y algunos consultores de empleo, para quienes disfrutan de la ventaja de un servicio de outplacement, han venido ideando fórmulas para mentalizar a demandantes del derecho al empleo con el fin de que su perspectiva cambie, se traduzca en positiva visión y se transforme de una barrera en un facilitador; pues la visión pesimista puntúa a la baja en esta ardua y dura misión de colocarse, o de recolocarse, en un país devastado por el paro.
Me temo que, para quienes buscan trabajo, tales argucias son una desafortunada entelequia. No hay nada como la necesidad para agudizar el sentido práctico. Y tales ilusiones, que no digo que no cumplan un papel, son a la realidad lo que el eufemismo es al término que pretende sustituir: una fórmula para evitar llamar a las cosas por su nombre.
Quien se encuentre en esta situación mejor hará poniendo en valor sus recursos: re-escribiendo su hoja de ruta, reforzando idiomas, ampliando sus conocimientos en tanto que usuario tecnológico, analizando alternativas para reciclarse a otros sectores con mayor demanda de profesionales, incrementando su frecuencia relacional, a todos los niveles, y preparándose para cambiar de residencia en el caso de que la búsqueda de nuevos caladeros de empleo se lo exigieran.
© jvillalba









5 comentarios
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4 junio 2012 a 1:09 pm
ayuda para buscar empleo
Cierto, el trabajo de “buscar trabajo” nadie lo quiere. Pero lo cierto es que cuando estamos parados hay que integrarlo en nuestra vida diaria como si fuera una tarea que nos ha encomendado cualquier jefe de cualquier empresa para la que trabajemos. Lo mas dificil de todo, es vencer la baja autoestima y la falta de motivacion que nos genera este estado, pero la constancia en la busqueda y la integracion del hábito nos lo harán mas facil dia a dia.
http://necesitaempleado.blogspot.com
“Estar parado no significa estar desocupado” D R P
4 junio 2012 a 10:21 pm
jvillalba
Gracias por tu comentario, “DD-RP o David Díaz o necesitaempleado”_
Podría coincidir si me permites expresar algunos matices.
Prefiero referirme como desempleado (por cuenta ajena), a quien no percibe remuneración alguna por su actividad, en vez de denominarle parado, pues el adjetivo refiere parálisis, falta de acción; el parado es el que está quedo, a la espera, si quieres, expectante. Precisamente lo que un desempleado necesita más que otra cosa es activarse, “ponerse las pilas”.
La condición de desempleado, como cualquier otra que a uno le ataña, ha de asumirse e integrarse en la propia vida -no hacerlo equivale a negarlo-, pero es preferible que sea uno quien dirija su vida y gestione sus intereses. En este caso, quizá prospectando alternativas, seguramente creándose una agenda de actividades relevantes (conducentes a la meta deseada). En esto hay dos peligros: engañarse y despilfarrar el tiempo.
Sin duda hay que ser muy tenaz y tener las ideas claras. Incurrir en situación de desempleo no tiene por qué adormecer la mente; al contrario.
No dudo que una situación de desempleo de larga duración pueda socavar la autoestima de algunas personas, pero prefiero creer que ello depende más de dónde el sujeto ponga el foco de su estima (sus fuentes de valoración); también creo que la motivación depende más de cada persona, y de su compromiso consigo misma, que de los otros o de factores externos y fuera de su control; de ahí que trabajar la propia visión de los asuntos sea una oportunidad para retomar el control y un elemento determinante para el bienestar del sujeto.
Una anotación más; un séptimo paso -para quien valga y esté dispuesto- es darle la vuelta al planteamiento del problema: transformarse de empleado en autónomo y asumir la dirección de la propia actividad.
Saludos cordiales,
4 junio 2012 a 10:28 pm
jvillalba
Talæntia, Ana Contreras, Sandra, Grupo ACTUAL, Juan Valera Mariscal, AEILaMalahá y a Luis Manuel: muchas gracias por la mención. Saludos cordiales,
9 junio 2012 a 9:18 am
Buscar empleo en internet
El septimo paso es la clave, (pero no solo del desempleo) debemos ser “autónomos” y tomar el control de nuestras situaciones. Pero estamos educados para “servir”, nos han inculcado que dependemos siempre de algo o de alguien. No se fomenta desde tempranas edades la confianza, no se nos empuja para fomentar nuestras virtudes, no se nos hace conscientes de que por nosotros mismos podemos ser autosuficientes y cuando llega una situación así, estamos abocados al fracaso, simplemente no tenemos preparación para afrontarla y la vemos como el fin. La educación es fundamental, fomentar la autoestima. Pero claro, desde hace siglos nos han educado en el miedo y la dependencia.
11 junio 2012 a 11:57 pm
jvillalba
Estimado comentarista_
En una cuestión estamos de acuerdo, la educación reglada en nuestro país, la universitaria incluida, no aborda cuestiones principales para desenvolverse en la vida. Tenemos que aprenderlo con esfuerzo después.
En la otra cuestión, que interpreto tácita en el comentario, ya no lo estamos tanto.
Como todo depende de la visión que tengamos, me permito creer que la libertad del individuo estriba en irnos haciendo personas, en invertir en nuestro propio crecimiento, en trabajarnos para mejorar día a día, en descubrir nuestra identidad, intereses y escala de valores. En fijar nuestro eje central y trazar, tan solo trazar, nuestro destino.
Unos -a mi entender- se construyen; otros -opino- se afanan en demoler lo poco o mucho que su educación (reglada o no reglada) les haya procurado.
A la postre, en esta vida tan corta y efímera, pero al mismo tiempo tan larga y que da tanto de sí, lo que de verdad me parece que cuenta es lo que uno es capaz de ir aprendiendo, o reaprendiendo, por sí mismo.
Partiendo de tu comentario, y dándolo por bueno, alguien que así se sintiera condicionado podría preguntarse qué puede hacer por sí mismo para hacer crecer consistentemente su autoestima (dónde merece la pena poner el foco) y vencer los fantasmas con los que sus educadores le hubieran podido asustar.
Saludos cordiales,
P.D. Lamento la demora de la respuesta.