Algunos trabajadores preguntan qué pueden hacer ellos en la crisis, salvo trabajar.
Sí, es verdad, trabajar; pero también las empresas para evolucionar necesitan dotarse de trabajadores que tengan la voluntad de evolucionar a profesionales; es decir, de crecer como personas en el trabajo con independencia de su puesto y posición en la organización.
Apuesto por aquellos que también en el trabajo se atreven a disfrutar, trazan su propio guión y se enriquecen haciéndose dueños del trabajo que realizan, recreándolo, profesionalizándolo, ejecutándolo con pasión, por sí mismos, ante sí, confiriendo el nivel de rigor y experticia que su actividad diaria tiene y su desempeño demuestra, pues cualquier actividad que realices lleva tu sello.
¿Con qué blasón eliges significar tu fachada profesional?
Propuestas para trabajadores
- Aprender es estar dispuesto a evolucionar. Evolucionar es atreverse a hacerse competente. Preguntar lo que no se sabe es un signo de inteligencia.
- Del error dimana el aprendizaje. Atreverse a equivocarse incrementa el bagaje profesional.
- La observación es la base del trabajo bien hecho. Observar, escuchar, preguntar y fijarse en el entorno es condición para poder reflexionar sobre el propio trabajo.
- Contextualizar las actividades resulta necesario para comprender la importancia en el proceso, y todas lo son. Sin contexto desconocemos las consecuencias de lo que hacemos.
- Fijarse en los inicios y finales de los subprocesos, establecer los propios indicadores de calidad para las entradas de trabajo y validar las salidas de los productos que uno fabrica o de los servicios que uno presta, antes de darlos por concluidos, es clave para trabajar con eficiencia.
- La eficacia no resulta productiva, pues no se trata de hacer algo con independencia de lo que cueste hacerlo, se trata de hacerlo con la máxima calidad al menor coste. Ofrecerse y proponer nuevas soluciones significa tener interés en lo que uno hace.
- Hay costes que interesa vigilar en el propio puesto, como son el esfuerzo invertido, el tiempo empleado y lo que se deja de hacer por hacer lo que se está haciendo. Aportar soluciones es indicio de perspicacia.
- Los costes de actividad los soporta el propio trabajador en términos de objetivos, por lo que hay que asegurarse de que lo que se hace le acerque a uno a los objetivos que tiene planteados.
- Hacer bien las cosas a la primera representa una guía para el enfoque de actividades: lograrlo es estar en el camino de la productividad.
- Los jefes pueden ser facilitadores o representar una traba para el trabajo de los subordinados. Si una decisión no se entiende, es mejor preguntar los porqués. Los jefes tienen la responsabilidad de contribuir al crecimiento y consecución de los objetivos de los trabajadores.
© jvillalba









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